San Martín, el Gran Prócer y sus enseñanzas

El libertador de Argentina, Chile y Perú falleció el 17 de agosto de 1850, con muchos conflictos económicos y en soledad.

Nuestro prócer José de San Martín es uno de los nombres más recordados en la historia de Iberoamérica por ser uno de los grandes libertadores del continente. Nacido en Yapeyú, Corrientes, demostró a lo largo de su vida y su impecable trayectoria militar el talento para la liberación de pueblos y para el arte de la guerra.

A José de San Martín se le atribuye su especial colaboración y autoridad en la independencia de nuestro país, proclamada en 1816, así como también de Chile en 1818 y de Perú en 1821.

El 17 de agosto de 1950, San Martín, con muchos conflictos económicos, muere en el exilio. A raíz de su fallecimiento, este viernes se conmemora la vida y obra del militar que dejó numerosas frases célebres, diez de las cuales compartimos hoy:

• Una derrota peleada vale más que una victoria casual.

• La conciencia es el mejor juez que tiene un hombre de bien.

• Mi sable nunca saldrá de la vaina por opiniones políticas.

• Cuando la patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla.

• Si somos libres, todo nos sobra.

• Mi nombre es lo bastante célebre para que yo lo manche con una infracción a mis promesas.

• Hace más ruido un hombre gritando que cien mil que están callados.

• La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder.

• Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos.

• Mi juventud fue sacrificada al servicio de los españoles; mi edad mediana al de la Patria; creo que me he ganado mi vejez.

Prensa Institucional 17/08/2018


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